viernes, 25 de enero de 2013

Publicado por "Buena Letra" (Ed Giorni,Roma) en su página de Facebook el 19-01-13


Il patagonico Miguel Angel de Boer (vive a Comodoro Rivadavia, in Argentina), scrittore, poeta, psichiatra, valoroso combattente per la democrazia, "filosofo del Mate" e "maestro di vita", è uno degli autori di "BUENA LETRA antologia 1". Tra l'altro, in "BUENA LETRA antologia 1" c'è la sua poesia "Mi hanno lasciato il tuo maglione verde" dedicata a "Maria Haydée Rabunal, studentessa in medicina, di Cordoba, amata sposa e compagna". Ecco il testo.

Mi hanno lasciato il tuo maglione verde (*)
quando te ne sei andata.
Quell’estate si è portata via
il cielo tiepido che con le sue notti
ci riparava dal mondo intero nel nostro letto
Quanta gioia conosceva il mio desiderio
Nel tuo sorriso
Nei palmi delle tue mani
Nei tuoi soffici capelli che percorrevano con delicatezza
tutto il mio corpo.
Mi hanno lasciato il tuo maglione verde
quando te ne sei andata
Lasciandomi il tuo aroma
che migliaia di volte, nel sentirlo, mi faceva quasi svenire
evocando il tuo sguardo
rimpiangendo la tua nudità
la trasparenza delle tue labbra
e quelle parole che il tempo non potrà cancellare.
Perché né l’odio
né la tirannia della morte
sono riusciti ad allontanare il mio amore
nemmeno le mie carni dolenti cedettero all’intento
che mi venisse rubato il tuo ricordo
Mi hanno lasciato il tuo maglione verde
quando te ne sei andata
Ma non sono riusciti a portarti via
perché starai con me
per sempre

(*) Me dejaron tu pulóver verde

lunes, 10 de diciembre de 2012

Entrevista de Roberta Bacic al Dr. Miguel Angel de Boer (*)



  Miguel, tengo entendido que Ud. ha trabajado, en su calidad de medico siquiatra, con torturados por la represión política en su pais, Argentina.

1. Cual es el impacto que esta experiencia tiene en la vida individual de
las personas que lo han vivido y sus familiares/amigos cercanos?

2. Como relaciona su trabajo de 'sanador de almas y cuerpos' con la lucha
contra la impunidad?

3. Cuales son los efectos/impacto de la falta de justicia en el proyecto
social de las personas?

4.  Como ha vivido Ud., como persona, la impunidad?

5. Como podemos avanzar? Para donde?


1. No solo como profesional sino por haber padecido personalmente tal siniestra experiencia, puedo dar testimonio de que la tortura es sin duda uno de los acontecimientos traumáticos mas severos que puede padecer un ser humano. Sus efectos inmediatos y a largo alcance son muy vastos tanto a nivel intrapsíquico, interpersonal (vincular)como social (institucional y comunitario), puesto que tal es el objetivo desvastador que se propone quien la ejerce: la destrucción física y mental de sus víctimas y la irrupción de su impacto en el tejido social a partir de su atravesamiento por el terror, esto es: la traumatización de la sociedad en su conjunto.
En quienes la padecen directamente, las consecuencias conllevan una variada sintomatología que devienen de la experiencia (inédita por lo catastrófica, por cuanto el horror se torna real)de dolor,que no se restringe a lo corporal,a manos de un semejante - si cabe tal término - como asimismo del demoledor ataque a su integridad, su identidad y su subjetividad, donde las vivencias de despersonalización, desrealización, desubjetivación, desorganizantes y desestructurantes del psiquismo pueden manifestarse en las mas diversas patologías (estrés postraumático, depresiones,psicosis, trastornos somáticos, adicciones, fobias, auto y heteroagesividad, etc.) dependiendo su intensidad y gravedad de múltiples factores que pueden o no favorecer el apuntalamiento y sostén de las víctima. Sintomatología que también puede expresarse en el entorno inmediato como la familia y mas aún transgeneracionalmente, de no mediar no solo un tratamiento adecuado sino, lo que es mas importante, la reparación social(simbólica) que deviene de la sanción del delito basado en el ejercicio pleno de la verdad y la justicia y su inscripción ejemplificadora y normativizadora en la memoria colectiva.

2. La posibilidad de brindar ayuda a mis pacientes a lo largo de ya mas de veinticinco años, parte de los cuales ejercí en situaciones muy dificultosas bajo el asedio de la dictadura con el riesgo cotidiano de perder la libertad y/o la vida, me han permitido compartir mancomunada y solidariamente penosos sufrimientos, terribles secuelas, arbitrariedades estigmatizantes, amputaciones y pérdidas, todo lo cual fecundó espíritus y mentes, desarrollando mi trabajo en el convencimiento que si bien toda sintomatología es también una forma de resistencia, la salud mental promueve seres humanos cuya plasticidad creativa mas plena no es concebida sino en el ejercicio de la libertad, el respeto a las diferencias,la justicia,la equidad y la defensa de los derechos inalienables a la condición humana.

3. La impunidad y el olvido son factores retraumatizantes para las víctimas directas e indirectas, a la vez que actúan induciendo la aparición de crímenes similares al quedar  legitimados (por no castigados) los delitos. Toda transgresión exculpada se naturaliza, por lo que la ausencia de un ejercicio pleno de la justicia sume al conjunto de la sociedad en un estado de anomia, desamparo, vulnerabilidad, inseguridad y orfandad que atenta contra la cohesión de los lazos sociales, los sentimientos de pertenencia, reeditando - inconscientemente - el terror, sumiendo al sujeto en la impotencia,la desesperanza, el escepticismo, por cuanto sin justicia se produce una pérdida de referencias (valores, modelos, ideales)y de garantías con la amenaza a la existencia (y su significación) que tal situación determina. Efecto desocializador y deshistorizador que posilita el ejercicio abusivo del/los poderes dominantes.

4. En consonancia con lo antes mencionado, debo transmitir que he vivido y vivo la impunidad imperante en mi país con gran indignación, tristeza, bronca, rechazo, humillación por un lado, y con el mas firme propósito de resistencia y lucha en pos de su quiebre por el otro. Correlativamente fueron momentos de intensa angustia y zozobra tanto la promulgación de las aberrantes leyes de Obediencia Debida y Punto Final bajo el gobierno de Raúl Alfonsín, como los decretos de Indultos a los genocidas expedidos por Carlos Menem, donde la mayoría de los responsables de torturas, desaparición de personas, expropiación de menores y otros delitos de lesa humanidad fueron liberados. Asimismo los aún no esclarecidos atentados a la Embajada de Israel y la AMIA y los numerosos episodios de corrupción económica y política que se produjeron y se siguen produciendo, evidencian la fragilidad de la justicia o lo que es lo mismo de todo lo que queda por realizar en la construcción de una democracia auténtica. Impunidad funcional al neoliberalismo económico imperante que ha sumido a la mitad de nuestra población por debajo de la línea de pobreza, con todo lo que ello trae aparejado: desocupación,retroceso de los derechos laborales, violencia social, deterioro en la salud y la educación, represión, por mencionar solo algunas de sus consecuencias.

5. No obstante se han ido logrado importantes avances pese a todo lo que queda aún por hacer. En ese sentido la lucha de los organismos de DDHH, donde se destaca la emprendida por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo; la distintas formas de movilización, resistencia y por el esclarecimiento,la justicia y el castigo a los culpables; la ubicación y recuperación de numerosos hijos de desaparecidos apropiados forzadamente por sus verdugos; la derogación de las leyes mencionadas (de Obediencia Debida y Punto Final); el reencarcelamiento de genocidas que estaban en libertad por delitos imprescriptibles; la sanción moral a los torturadores (y también a los políticos y funcionarios corruptos)que no pueden circular "libremente" por el riesgo de ser
"escrachados";el impedimento de muchos de los mismos para salir fuera del país por la posibilidad de que puedan ser juzgados extraterritorialmente; la recuperación de la memoria de los desaparecidos y su lucha; el conocimiento y difusión de los verdaderos motivos e intereses que condujeron a la implementación del Terrorismo de Estado; en fin, la conciencia que se va gestando socialmente en pos del "Nunca Mas", son algunos de los jalones que revitalizan las esperanzas por un mundo y una sociedad distinta. Luego del exterminio mas aberrante que haya ocurrido en la historia argentina y en una de las etapas mas difíciles, complejas e injustas para la mayoría de nuestro pueblo, en beneficio de una minoría, lo logros mencionados son los pilares que indican el sendero a recorrer para enfrentar tanta injusticia, tanto dolor, no solo para resistir sino para transformar y ser artífices activos de una nueva cultura.


Dr.Miguel Angel de Boer

Especialista en Psiquiatría - Psicoterapeuta
Presidente Honorario del Capítulo: Salud Mental, DDHH y Tortura de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA)

Residente en Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina


(*) Entrevista que me realizó Roberta Bacic, miembro de la WRI(Internacional de Resistentes a la Guerra -IRG, y que salió publicada en su revista internacional Peace News, con motivo de la Conferencia Trienal Internacional realizado en Dublin del 3 al 10 de Agosto de 2002.



jueves, 22 de noviembre de 2012

COMENTARIOS IMPLICADOS DEL LIBRO DESARRAIGO Y DEPRESIÓN EN COMODORO RIVADAVIA de MIGUEL ANGEL de BOER (por Alfredo Grande)(*)



Siempre he pensado que entre libro y autor hay un hiato. Una distancia que no debe ser franqueada. Una delgada o no tan delgada línea roja, que separa al sujeto de la obra que genera. Separar no es necesariamente, desarraigar. El autor está profundamente arraigado con su texto y sin poder confirmarlo, también el texto es respuesta a esa fuerza obscura que algunos llaman depresión. Es justamente este arraigo profundo entre autor y texto, que la escritura generosa permite una lectura apasionada. Cuando llegamos a la última frase de la última página, Miguel nos sonríe. El sabe, aunque quizá no sepa que sabemos, que ha logrado el milagro necesario de nuevos arraigos. En este caso, gracias a Miguel, he subido al Chenque y he comido calafate. He visto los efectos del alucinatorio social del oro negro que en pocas décadas volverá negro al planeta, he sentido el dolor de las frustraciones anticipadas y las gratificaciones traicionadas. He podido entender una dimensión mas profunda de lo que he denominado “cultura represora.” Las denominadas por Miguel actividades anti participativas, o la descripción de la personalidad autoritaria, transforman a este texto a un manual de diagnóstico de los crueles que arrancan el corazón con que vivo. Deduzco que para ellos Miguel no tiene ninguna rosa blanca. Lo que tiene es un rosal espinoso donde explica, con la paciencia de los hombres sabios y buenos, como el discurso paradojal de la cultura formatea nuestra subjetividad con la misma lógica del loco. Y del psicótico. ¿No enseñó acaso León Rozitchner que el normal estaba enfermo de realidad? Miguel nos enseña que la normalidad en nuestra cultura es apenas una forma de desarraigo deseante. Donde hasta se pierde la capacidad de entender los mensajes. Y agrego: y se adquiera la letal capacidad de entenderlos mal, de la peor manera posible. Ya no queda el buen entendedor, al que le son suficientes pocas palabras. Por supuesto: Miguel se esmera en que entendamos que con tal de salvar al gallo capitalista, el general, es decir, las masas artificiales arrasarán incluso con la pulsión de autoconservación. Comer mierda invierte la lógica de la especie, porque aquello que  debe ser eliminado, ahora debe ser ingerido con tal de sostener a todos los gallos negros, tan negros como el oro. Miguel sabe que el arte, propio de su poesía, ajeno del canto, es una llave universal que abre casi todas las cerraduras. “Que pena me da, saber que al final, de este amor ya no queda nada”. Es cierto: pero lo mas terrible, lo que Miguel no deja de martillear en nuestras cabezas, es que si nada queda del amor, de la crueldad queda mucho. Demasiado. Crueldad que será maquillada, transformada en su contrario, sometida a poderosas formaciones reactivas, clonada en su antagonismo mas fundante, la ternura. Pero una ternura desarraigada de los cuerpos que debieron recibirla, y que en cambio reciben hambre, frío, soledad, tristeza, muerte. Por eso Miguel nos dice que a lo mejor, creo que no está seguro, hay muchos caminitos y que a lo mejor, porque insisto, no creo que esté demasiado seguro, alguno quizá no nos lleve a ese territorio negro como el oro negro donde alguien nos dice que “una sombra ya pronto serás”. Si afirmamos con Freud que en la depresión mas severa, la melancolía, la sombra del objeto cae sobre el yo ¿Cómo no pensar, siguiendo la lectura que Miguel nos propone, que la sombra del petróleo ha caído sobre Comodoro? Fueron por agua y salieron empetrolados. Los designios de Dios son inescrutables, pero algunos,  a lo mejor un tal Petersen, saben leerlos mejor que otros. Y hacer de la oportunidad, oportunismo. Y de la sabiduría, viveza criolla  y no tan criolla. Miguel, rara mezcla de John Lennon y Don Fulgencio, quiere desarraigar de la tierra las guerras en serio. Sabe que las mentiritas no son mas que las fantasías, ese espacio virtual donde podemos ser malos sin dañar, y buenos sin que nos aplasten. Donde nos encontramos con los otros colores del oro. Pero para poder sostener esas tierras del nunca jamás, tenemos que sentirnos seguros. Arraigados. Incluso en nosotros mismos. Por eso es fundante de este texto el tema de la identidad. O de las identidades y del complejo proceso en el cual se construyen. La lucha entre el origen y el destino es permanente y no siempre lleva a la meta deseada de sentirlos y pensarlos como dos caras de la misma moneda. Moneda que no es otra cosa que la vida misma. Cuando de las identificaciones que son trazo, se hace identidad, que es una marca, entonces marcamos a los que son y a los que no son. Los NYC son los que están, perdoname Miguel el neologismo, sobre arraigados. Demasiadas raíces como para permitir que se instalen en la comodidad de la generosa tierra otras raíces. Pero en ese sobre arraigo está el crimen y está el castigo. Los NYC no tendrán quizá la vergüenza de haber sido, pero si el dolor de ya no ser. Ya no son quienes manejan el Poder Real. Les fue arrebatado quizá porque nunca entendieron que no se trata de un “toco y me voy”, sino que es mas importante quedarse que haber llegado. Porque además la memoria, esa medicina que Miguel, después de todo no tiene que olvidar que es médico y de los buenos, nos receta, tampoco es neutral. Hay una memoria heroica, que apenas sirve como engreído taparrabos para bloquear la percepción del presente. Está la memoria histórica, que es donde Miguel hace palanca, porque historizar es también resucitar un poco. Pero la mayor fuerza es convocar al recuerdo. Cuando lo que sentimos se impone, dulcemente se impone, incluso a lo que pensamos. La historia es un archivo de sentimientos, sensaciones, emociones que están clavados en todo nuestro cuerpo. Del cuerpo vienen y al cuerpo volverán. Hay recuerdos de batallas perdidas, de traslados forzados, de pesadillas que pretendieron transformarse en sueños. Recuerdos de tantas guerras perdidas, de tanta dignidad avasallada. Pero entonces, de la misma manera que la poesía es un arma cargada de futuro y de presente, el libro de Miguel nos enseña ese origen y afirma con su praxis que el origen no debe transformarse en el dogma paralizante en el cual se anula el destino. Que un exilio forzado puede dar paso a un arraigo no forzado. Que la historia que empezó desde el dolor, pueda continuarse en la caricia. Pero para eso será necesario, imprescindible, el arte. El que convoca en su cinema paradiso del Coliseo de Comodoro. Recuperar, eso es lo que entiendo que nos dice Miguel, la misma tensión, la misma emoción, la misma decisión cuando vivimos nuestra vida, que cuando vemos sentados vidas ajenas. Para que nuestra vida, la única que tenemos, no termine transformada en la vida de otro. Otro que soy yo, pero con el cual no me encuentro. Mirar de frente lo negro del oro, para buscar el color, el sabor y el olor del agua. Somos agua, no somos petróleo. Thanatos puede deslumbrar, pero no alumbra. La vela mas pequeña dura mas que el mejor de los fuegos artificiales. A prender esa vela Miguel nos convoca. Yo decidí acompañarte. Vos lo sabés: no estoy, pero ya me arraigué a tu vida. Subí al Chenque y comí Calafate. Además, tenemos una fraternidad compartida. Vos sos un Boer y yo me enfrenté, como vos, con algunos imperios. Y ni a vos ni a mi nos va a agarrar ninguna somnolencia. Estamos despiertos y junando. En Comodoro y en Buenos Aires. Hasta nuestra victoria, siempre. 

(*) MEDICO PSIQUIATRA, PSICOANALISTA. COOPERATIVISTA. PROFESOR TITULAR DE TEORIA PSICOANALITICA EN LA ASOCIACION ESCUELA ARGENTINA DE PSICOTERAPIA PARA GRADUADOS. PROFESOR EN LAS FACULTADES DE PSICOLOGIA DE LAS UNIVERSIDADES NACIONALES DE LA PLATA, MAR DEL PLATA Y ROSARIO A CARGO DEL SEMINARIO DE PSICOANÁLISIS IMPLICADO. FUNDADOR Y PRESIDENTE HONORARIO DE ATICO COOPERATIVA DE TRABAJO EN SALUD MENTAL. MIEMBRO DE HONOR DE LA SOCIEDAD CUBANA DE PSIQUIATRÍA. AUTOR DE 5 LIBROS Y CENTENARES DE ARTICULOS EN REVISTAS DE SALUD MENTAL Y DE DIVULGACIÓN. REDACTOR DE LA AGENCIA DE NOTICIAS PELOTA DE TRAPO

domingo, 4 de noviembre de 2012

Invitación a la presentación de "Desarraigo y depresión en Comodoro Rivadavia (y otros textos) en Buenos Aires




En el marco del XXVII Congreso de la Asociación Psiquiátrica de América Latina (APAL), la presentación de mi libro, a cargo del Dr Hector Basile y del Dr. Alfredo Grande, se realizará en el Elevage Hotel (Maipú 960), el domingo 18 de Noviembre a las 15 horas.
Para mas información:
http://www.apalcongreso2012.org/ 
http://www.apalcongreso2012.org/programa1li.php
Muchas gracias
Saludos

Dr. Miguel Angel de Boer

miércoles, 31 de octubre de 2012

Nota Diario Crónica (Comodoro Rivadavia)


Gracias Marcelino Alvarado!

Miguel Angel de Boer

Nota de Diario el Patagónico

En la edición impresa del Diario El Patagónico (de Comodoro Rivadavia) del 28-10-12  publican una nota aludiendo a los poemas de mi autoría incluidos en Buena Letra Antología 1. Ver Pag 20 (se puede pasar las páginas con el aplicando el mouse)

http://www.elpatagonico.net/0/vnc/tools/impreso.vnc?id=174119

Mi agradecimiento a Mónica Baeza y editores del diario

Miguel Angel de Boer