sábado, 8 de enero de 2011

Narradores Patagónicos - Cuentos Escogidos



Les comparto la alegría de esta nueva publicación, producto de la generosa compilación de Julia Chaktoura, editado por Tela de Rayón y Grupo Jornada.

Están incluidos tres textos de mi autoría: "Contramestre, mar y viento"; "El Gordo" ( que pueden encontrarse en la web) y "Jonás" (en este blog)

Abrazos

Miguel Angel de Boer

Comodoro Rivadavia, Chubut

miércoles, 27 de octubre de 2010

"Venimos del sur del mundo"(*)


Dijo el Dr. Néstor Carlos Kirchner en un pasaje de su discurso inaugural, al asumir como el primer presidente patagónico en la historia de nuestro país, enorgulleciendo a más de un habitante de estas tierras del sur.
Es que parece mentira que, así, casi como por casualidad, como tantos hechos que nos suelen suceder a los patagónicos - como aquello de haber encontrado petróleo buscando agua, y otros por el estilo -, un nyc (nacido y criado) haya sido elegido para recibir la tan preciada (y tantas veces deshonrada) banda presidencial, con todo lo que ello implica. Lo cierto es que, a mas de esta genuina satisfacción, nos surge también una, tibia, palpitante y, obviamente, cautelosa, luz de esperanza. Pese a todo.

Esperanza en que el Presidente Kirchner sepa (y tenga el coraje de) expresar con sus ideas y sus actos a la Patagonia con la que nos identificamos aquellos que la amamos profundamente, sin titubeos.
A la hermosa, soñadora, misteriosa, mítica, mágica, apasionada, generosa, trágica y venturosa, Patagonia.

La de los desaparecidos y sobrevivientes del primer gran genocidio, sus habitantes originarios, aún hoy postergados en muchos de sus derechos y necesidades.
La de los desorejados, no la de los cortadores de orejas.
La de los peones rurales masacrados, no la de sus asesinos.
La de los inmigrantes que llegaron para fecundar este suelo con su trabajo y esfuerzo, no para expoliarlo.
La de quienes provenientes de distintos lugares de nuestro país han acrecentando su riqueza material y cultural haciendo de éste su hogar definitivo, no un mero lugar de paso.
La de los obreros que la han nutrido y la nutren, no la de sus succionadores.
La de los soldados combatientes de Malvinas únicos auténticos héroes de una guerra innecesaria, no la de sus inmoladores.
La de la belleza natural infinita, no la de sus depredadores.
La que representa la lucha ante la adversidad, la perseverancia, la creatividad.
La aventurera osada e infatigable, la amiga solidaria, amante de la paz, la justicia, la libertad.
La de las utopías inconmensurables e imperecederas, siempre ilusionada con el porvenir.

Para que el porvenir no siga siendo una ilusión.
Para que el orgullo no devenga, otra vez, en vergüenza, la esperanza en decepción, la promesa en burla.
Para realumbrar la vida.
Para homenajear la existencia.
Para que la Argentina toda, deje de ser tristeza.

Dr. Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Mayo de 2003

(*) Texto que escribí cuando el ex presidente Kirchner asumió su mandato

domingo, 17 de octubre de 2010

Madres

Domingo de fiesta que no puede ser
otra vez
(¿cuántas veces más ?)
Arruinado el Día para siempre
(por más que el sol se empeñe en fundir el mar de oro)
Arruinada la vida para siempre
(aunque la esperanza malherida siga renaciendo)
Arruinada la muerte para siempre
(pese a que la memoria no le dé tregua)
¡Ay! ¡Ayes!
De tantas Madres arrasadas
por la desdicha del crimen incomprensible
de ese ser amado
hasta el martirio
De tantas Madres que saben que no pueden no poder
porque entonces las estrellas quedarían desamparadas
las lágrimas no sabrían adonde ir
el pan se pondría de luto
De tantas Madres que quedaron huérfanas
de hijos
y de justicia.


Miguel Angel de Boer
Octubre, 1998

jueves, 7 de octubre de 2010

El Che



¿Que murió quién? - preguntó sorprendido
- Guevara... El Che Guevara!!!!... - respondió, angustiado, su compañero de pieza, en la vieja pensión de la calle Rioja, a la que se había mudado hacía apenas unas semanas.
- ¿El que estaba con Fidel Castro? - dijo, tratando de disimular su
ignorancia.
- Pero claro...¿No me digas que no sabes quien es el Che?
Y no, no sabía quien era el Che. Si bien había escuchado hablar de él, apenas si tenía el dato de que se trataba de un médico cordobés después se enteraría que en realidad había nacido en Rosario ) y que en su afán por la aventura había recorrido Latinoamérica y terminó participando en la guerrilla cubana.
-¡Che!... ¿En serio que no sabes quien es el Che?...
La pregunta quedó sin respuesta. Aunque no vergüenza, la reiteración de la pregunta le produjo cierta incomodidad, porque si bien no era lo que se dice un veterano, ya se consideraba un tipo bastante informado a esa altura de su carrera.
Octubre ya había ahuyentado definitivamente el crudo invierno cordobés y el calor lo decidió a tomar otra ducha. Tenía la jabonera en la mano cuando Radio Universidad interrumpió su programa para anunciar lo que su amigo terminaba de contarle.
- ¿Viste?...Te dije: murió el Comandante Guevara...¡Yanquis hijos de remil puta!...
Fue entonces cuando acusó el impacto en todo su cuerpo - y una tristeza que le resultaba extraña por su intensidad le oprimió el pecho - y tal vez porque intuyó que no se trataba de una muerte más se decidió a averiguar todo lo que pudiera acerca del Che, de ese personaje hasta ahora inexistente, que lo introduciría a una visión del mundo que de a poco modificaría -¡no sabía cuánto! - el curso de su vida.
Con el correr de los días no hizo otra cosa que leer todo lo que tuviera que ver con el Che. Por otro lado, en la facultad, en el comedor universitario, en las revistas, en los diarios, la vida y muerte del Che eran los temas preponderantes de conversación y debate.
Así fue conociendo su historia, su capacidad, su valentía, sus ideas, sus anécdotas. Se devoró los libros de Rojo y de Gambini. Se indignó profundamente - y putió - cuando leyó lo que había escrito Grondona en Primera Plana: ..."Guevara representa el miedo de una clase desplazada por el cambio"... sentenció académicamente.
Se enteró quien era el Che a la vez que tenía que asumir con una pena infinita que, ahora sí, ese ser increíble estaba definitivamente muerto.
Y Córdoba, el mundo, dejaron de ser los mismos. Como cuando pasó por el Colegio Deán Funes -"la chacra"- y su corazón se agitó al recordar que allí había estudiado el Che.
La mutación transcurría inexorablemente. En sus hábitos, en su manera de vestir. Y no sólo en él: las botas, la boina, la camisa "Graffa", el pelo aindiado, fueron uniformando a más de uno de sus compañeros de estudio.
Del mismo modo fue cambiando su espíritu, su conciencia de la realidad; como cuando pudo comprender la humana dimensión de Cristo o cuando se identificó casi hasta el fanatismo con John Lennon; o en su etapa esotérica cuando junto con el Turco, en la academia de química que tenía en Alto Alberdi, entraban en trance estudiando a Gurdjieff.
Una profunda convicción iba arraigándose en su interior y gradualmente se transformaba en la meta de su existencia: ser como el Che, el Comandante, el artista: ser un auténtico Revolucionario.
Su mente y su cuerpo adquirían una nueva dimensión. Sentía, por fin, que podía despedirse de su adolescencia con menos dolor, percibiendo con alegría que ya no se trataba sólo de alcanzar la adultez sino de adquirir la calidad de un hombre distinto, un Hombre Nuevo.
¡Qué bello sonaba!: ¡ Hombre Nuevo!. Un ser nuevo para una nueva sociedad. Con una moral que encarnaría los más altos ideales de la humanidad; donde no habría lugar para el individualismo ni el egoísmo; donde desaparecerían para siempre la explotación del hombre por el hombre, la pobreza y la miseria; donde cada cual viviría de acuerdo a sus necesidades y capacidades; donde la salud y la educación no serían privilegios de algunos y la cultura estaría al servicio de la mayoría; donde la paz y la justicia reinarían soberanamente; donde el hombre liberado de su alienación daría curso a su espontánea creatividad para la dicha de si mismo y de sus semejantes.
Era la gran oportunidad de no seguir siendo uno más, de romper con la pasividad y el quedantismo ante el curso de los acontecimientos, puesto que se podía y se debía protagonizar y transformar a la Historia. Sólo bastaba la decisión de querer hacerlo. Cuba era una prueba de ello. Vietnam estaba en el camino. Y el Che, desde ese longplay escuchado decenas de veces, se lo repetía - con esa voz que lo fascinaba - una y otra vez:
..."porque el pueblo ha dicho basta... y ha echado a andar"... El presente es de lucha, el futuro es nuestro!"..."¡Hasta la victoria siempre...!"...."¡Patria o Muerte, venceremos!"..."
Las condiciones estaban dadas. Y allí donde no la estuvieran, había
que crearlas.
Sentía que el mundo se expandía hasta el infinito al descubrir que el destino estaba en sus manos. (¿Qué otra cosa de tamaña magnitud podía anhelar un joven de su edad, en ese momento de su vida?)
"Hacer la Revolución sin perder la ternura jamás", había dicho el Che. "El deber de todo revolucionario es hacer la Revolución", explicaba.
"Ser revolucionario: el escalón más alto de la especie humana", eran las palabras y el pensamiento del Che. Por las cuales había dado su vida, marcando con su conducta el rumbo a seguir.
¡ Y qué fuerza cobraba su ejemplo en este mundo de dolor y humillación! En este país donde no había libertad. En donde la política de los políticos era sinónimo de acomodo y corrupción. Donde las dictaduras, las proscripciones y la represión, estaban al servicio de los privilegios de unos pocos: de la oligarquía, de la burguesía y del imperialismo.
¿Acaso quedaba otro camino que destruir el sistema para construir uno nuevo?¿Había otra salida frente a la violencia del sistema que no fuera el de oponerle la violencia revolucionaria?
El Che señalaba la senda. Como antes lo habían hecho Espartaco, Tupac Amaru, Lenin, Mao, Lubumba; o los auténticos patriotas latinoamericanos: San Martín, Artigas, Bolívar, Martí, Zapata, Sandino y tantos otros que dieron su vida por un mundo distinto a lo largo de la historia.
Si. Ya era hora de dejarse de joder y continuar la empresa que otros ya habían intentado: Masseti en Salta, Camilo Torres, los guerrilleros de Taco Ralo, Mariguela en Brasil, los Tupamaros en Uruguay.
Había que conformar una vanguardia que guiara al pueblo a la victoria. Había que convertirse en un combatiente, dispuesto a la entrega y al sacrificio por la causa de la clase obrera y el pueblo, por la causa revolucionaria, para la toma del poder y la instauración de una sociedad sin clases.
Las clases dominantes y sus aliados no dejaban otra opción.
Y así fue.

Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Abril 30, 2002

sábado, 2 de octubre de 2010

Al Cuchi


Llegaste sin darme cuenta
acurrucándote en mi alma,
hurgando en sendero nuevos
que tus notas despertaban.

Así conocí tu pueblo
y se achicó la distancia,
sus penas fueron las mías
y su amor por la esperanza.

Mi canto duende salteño
te dice cuánto te quiero,
si hasta siento tus dos manos
desparramando los sueños.

Por vos adoré tu norte
el milagro de tus versos,
el vino regando acordes
llegando hasta el mismo cielo.

Los años fueron pasando
renaciendo sentimientos,
el sol seguirá brillando
por mas que quieran su entierro.

Mi canto duende salteño
te dice cuanto te quiero,
si hasta siento tus dos manos
desparramando los sueños.

Letra: Miguel Angel de Boer
Música: Pablo Kusselman

(Tema compuesto en homenaje a Gustavo “Cuchi” Leguizamón aproximadamente en el año 1988. El 29 de Septiembre se cumplió un nuevo aniversario de su nacimiento.

Se puede escuchar en:

http://www.goear.com/listen/1b11f87/al-cuchi-laura-olivera-voz-oscar-puebla-guitarra

jueves, 9 de septiembre de 2010

El amigo y compañero de estudios de medicina en Córdoba, ahora médico psiquiatra, Dr. Agustín Marcó del Pont declaró el día viernes ante el Juzgado federal de esta ciudad, parte de lo cual da cuenta la nota aquí adjunta.

http://www.elpatagonico.net/index.php?item=nota&idn=81728&ref=hoy

Cabe agregar que también estuvimos en el programa de Alfredo Luenzo y junto con el titiritero juglar Enrique “Quique” Di Mauro (http://www.xcrivas.com/node/182 ) presentando espectáculos en Anakainosis (para pacientes internados donde trabajo), como en el la Bilbioteca Popular “Hugo Darío Fernández” de Barrio San Martin de esta ciudad.

Todo fue muy intenso y conmovedor y merece un relato mas pormenorizado.

Por de pronto me ha llegado información donde familiares de Guillermo David Silveira suponen que puede haber desaparecido en ese lugar

Saludos a todos

Dr. Miguel Angel de Boer

Comodoro Rivadavia, Chubut

Copia del Expte. n° 24.910.-
“Inv.de supuestos Ilícitos
cometidos en el Reg. 8 de
Infantería General O Higgins…”
JF. Rawson.-

http://www.cij.gov.ar/adj/pdfs/ADJ-0.279700001255090851.pdf

lunes, 2 de agosto de 2010

ME DEJARON TU PULOVER VERDE(*)



Me dejaron tu pulóver verde
cuando te fuiste

Llevándose el verano aquel
el del cielo tibio que con sus noches
nos guarecía del mundo entero en nuestro lecho

Cuánta dicha encontraba entonces mi anhelo
En tu sonrisa
En las palmas de tus manos
En tus suaves cabellos recorriendo con ternura
todo mi cuerpo

Me dejaron tu pulóver verde
cuando te fuiste

Dejándome tu aroma
que mil veces olí desfalleciente
evocando tu mirada
añorando tu desnudez
la tersura de tus labios
y esas palabras que no podrá borrar el tiempo

Porque no pudo el odio
ni la avasallante muerte
desterrar mi amor
ni mi carne dolida cedió al intento
de que me robaran tu recuerdo

Me dejaron tu pulóver verde
cuando te fuiste
Pero no pudieron llevarte
porque estarás conmigo
para siempre

Miguel Angel de Boer

(*) A María Haydée Rabuñal, estudiante de Medicina, cordobesa, querida esposa y compañera.

El 3 de Agosto se cumple un nuevo aniversario de su muerte. Hace muy poco me enteré que cuando la mataron llevaba puesto un pulóver verde, cosa que ignoraba cuando escribí, hace ya algunos años, este poema.
03/08/10