lunes, 8 de mayo de 2017

Comunicado en repudio al 2x1

Expresamos nuestro mas firme repudio y condena ante el escandaloso y vergonzoso fallo que beneficia a represores y genocidas con la Ley del 2x1.
Denunciamos que esta nueva medida es un paso más que busca restaurar la impunidad, contra la cual grandes sectores sociales venimos luchando desde hace más de 30 años.

Fragmentación de las causas judiciales, continuas postergaciones en el desarrollo de los juicios, otorgamiento de prisiones domiciliarias "humanitarias" y, a partir de hoy, la reducción de las condenas a la mitad son algunos de las prerrogativas de las que gozan quienes son los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos contra nuestro pueblo.

Alertamos sobre las gravísimas consecuencias psicológicas que este tipo medidas produce en las personas que han sido afectadas directamente por el Terrorismo de Estado, con secuestro, desaparición, tortura, represión, robos de bebés y de la identidad, como así también el impacto psicosocial de la impunidad que lesiona profundamente los códigos que regulan el funcionamiento social.

Fue Genocidio!
Son 30.000!

Capítulo de Salud Mental, Derechos Humanos y Emergencias Sociales de APSA (Asociación de Psiquiatras Argentinos)
3 de mayo de 2017.

sábado, 6 de mayo de 2017

Crecí con miedo (·)



            Miedo
                      crecí
                              con
            miedo

            Con oníricas vivencias
            de alegrías fantaseadas
            fue cierto lo que no era cierto
            la verdad escatimada

            Miedo
                       crecí
                               con
            miedo

            Busqué abrazar lo tierno
            el odio me contestaba
            mi mente buscó refugio
            en soledades doradas

            Miedo
                      crecí
                              con
            miedo

            Cómo explicar lo que siento
            no me alcanzan las palabras
            viví llorando mi muerte
            con burbujas de esperanza

            Miedo
                       crecí
                               con
            miedo

            Sé que el amor existe
            todo mi ser lo proclama
            más solo no puedo lo juro
            ni vos sin mí mi alma

            Miedo
                       crecí
                                con
            miedo


            Ignoro el porqué de estos versos
            en esta noche de madrugada
            si es mi historia o es tu historia
            o inconscientes remembranzas

            Miedo
                       crecí
                               con
            miedo

            Miedo te tengo miedo
            como un niño a sus fantasmas
            no obstante vivo viviendo
            conjurando tus acechanzas

            Miedo
                       crecí
                               con
            miedo

            No me doy por vencido
            mi esencia aún está intacta
            puedo cantar gozando
            si una mano me acompaña

            Miedo
                      te desafío
                                     miedo
            a otra batalla.


                                                   Miguel Angel de Boer                                                                    

            (·) Blues

            (·) Música: Pablo Kusselman

             Poema escrito en los 80´ y publicado en el "Poemas y Canciones" Ed. Último Reino. Buenos Aires- 2003 (agotado)

jueves, 4 de mayo de 2017

Cementerio de animales (*)


Tal es el título de la novela de Stephen King -también llevada al cine- en donde el autor plantea, magistralmente, el conflicto de un padre que, ante el insoportable dolor y los agobiantes sentimientos de culpa que siente por la muerte de su pequeño hijo, concibe una idea espeluznante: retornarlo a la vida.
El “cementerio” es un lugar antiquísimo y abandonado -oculto- que tiene el poder de “resucitar” a los que allí son enterrados. Enterado de esa posibilidad, el padre -ya desquiciado por la angustia- cumple el siniestro ritual y “recupera” así a su amado hijo. Pero la alegría es efímera cuando descubre, horrorizado, que el niño ya no es el de antes: se ha convertido en un “re-vivido”, en un “muerto-vivo”, en un “zombie”. Tiene vida, pero no existe. No tiene alma. No es una persona. Busca venganza por lo que “le” han hecho y que ansía retornar a su estado natural: ser un “muerto-muerto”, descansar en paz.

Duelo y Nostalgia
El duelo es la reacción que se produce frente a una pérdida real o imaginaria, consciente o inconsciente. Es una “lucha”, un combate que libra el psiquismo procurando restablecer su equilibrio, el cual será posible en tanto la pérdida pueda ser aceptada, asimilada. Si el proceso fracasa, se transforma en un duelo patológico -depresión- donde lo perdido cobra una presencia “viviente” que, como un agujero negro, “devora” al sujeto y lo atrapa en un callejón sin salida, condenándolo a un luto eterno. Nostalgia significa: deseo doloroso de regresar. Expresa la aflicción de sentir que algo o alguien ha quedado atrás, y el profundo anhelo del reencuentro.

Esperanza
El tiempo que dura un duelo (luto) depende de varios factores: intensidad de la pérdida, su significación, etc. La resolución del mismo deviene en un alivio paulatino, la reorientación hacia la realidad, la vivencia de una alegría auténtica y el resurgimiento de la esperanza. Esta es la confianza en que se podrá lograr lo deseado, la fe en que el intento es válido, la convicción de que la “espera” no será vana.

Duelo criollo
Es el que nos toca vivir hoy.
En un mundo que se halla inmerso en un vertiginoso período de cambios, la vida es una lucha implacable ante las demandas que la realidad le impone. Lejos han quedado las reglas de juego estables y conocidas: en lo político, en lo económico, en lo social.
Vivimos en una transición que no nos da respiro sin que podamos atisbar cuáles serán los resultados, sintiendo el peso de la amenaza que esto implica para nuestra identidad.
Queda una única salida: restituir la conciencia de la historicidad de nuestra existencia. De modo que podamos ir convirtiendo la nostalgia en memoria, la pena en fortaleza. En síntesis: admitir las pérdidas para no morir en vida, desechando las paralizantes soluciones mágicas que desvitalizan nuestra potencialidad creadora. De modo que logremos aprovechar lo aprendido y dominemos el temor a seguir aprendiendo.

Miguel Angel de Boer

Julio/Agosto 1989


(*) Publicado en  "Desarraigo y Depresión en Comodoro Rivadavia (y otros textos). 1a, 2a y 3a Edición.

domingo, 16 de abril de 2017

Acá donde el viento brama (*)


El título viene a colación de la “película que se filmó en Comodoro” y que tuvimos oportunidad de ver hace algunos días, la cual significó, sin duda, un momento de nostalgia para quienes participamos de la misma.
Y digo “participamos”, porque fue la comunidad la principal protagonista de su realización. El anhelo de que todo saliera bien impulsó a que todos brindaran cuanto estaba a su alcance para lograr el objetivo imaginado.
Al verla, luego de tantos años, se agitan los recuerdos y todos podemos“leer” el argumento que más nos conmueve: el inexorable paso del tiempo plasmado en imágenes.
Pero más allá de las vivencias personales, voy a intentar una lectura simbólica que creo oportuna.

La “película”
Es sorprendente el modo en que están planteados los conflictos tanto individuales como sociales en torno al nudo principal: el descubrimiento del petróleo(sin querer abocarnos a determinar la veracidad real o no del argumento).
Descuella, en primer lugar, el “malo” Petersen con una brutalidad primitiva,rayana en lo grotesco. Brutalidad que es acompañada por la impunidad que deviene por una absoluta falta de integración del poblado (sin conciencia de comunidad), donde por cobardía o por conveniencias individuales, opta por la
pasividad o la sumisión. El otro personaje, una especie de cowboy intelectual aventurero,es el que resalta como testigo lúcido de los acontecimientos, optando por dar explicaciones de lo que ocurre, pero que tampoco actúa como protagonista activo.
Los otros personajes -la prostituta, la pequeña aborigen, el dueño del hotel, los obreros, Fuchs, Beghin- se ven atravesados por una violencia casi caricaturesca;por un apasionamiento que linda en la destructividad, en que la consigna pareciera ser sobrevivir como sea, sin el más mínimo indicio de solidaridad y cohesión. Cuando se produce un movimiento de conjunto, es a través de la manipulación y la irracionalidad.
El final se torna casi profético a la luz de como se desarrolló la “verdadera” historia desde aquel entonces.
A punto de descubrirse el petróleo, Petersen “moviliza” a la población para atacar a quienes considera sus enemigos: los que pueden atentar contra su principal sostén de poder; es decir, el monopolio del agua. En ese instante, cuando todo parece irremediable, aparece el aventurero junto a varios aborígenes
a quienes “agita” contra Petersen como asesino y genocida, quien trata de huir sin éxito.
Muerto el malo y cuando todo parece concluir, (el cowboy se marcha a retiro) surge el extraño oro negro, para alegría de sus descubridores y la indiferencia del “bueno-esclarecido” que, de espaldas al nuevo ciclo que parece anunciarse, vuelve al campo con la prostituta-madre arrepentida que está dispuesta a “caminar” a su lado.
Concluyo con una reflexión: Petersen, ¿habrá muerto en realidad?
La población, ¿logró convertirse en comunidad?. El petróleo que surgió ¿a
quién ha beneficiado?.
Sólo cabe una acotación: ¿y el agua?.

Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Chubut


(*) Publicado en  el libro "Desarraigo y Depresión en Comodoro Rivadavia  ( y otros textos)" , del cual hay 3 ediciones. El texto fue escrito en la década del 80.


viernes, 30 de diciembre de 2016

Los cristales soñadores, la Cultura y una canción

Según la novela de ciencia ficción de Theodore Sturgeon, los cristales
aludidos tenían la capacidad de convertir sus sueños en realidades
concretas. Así podían “soñar” plantas, animales, personas, los que, si
bien “cobraban vida”, carecían de existencia propia, en tanto eran el producto
de los sueños de dichos cristales. Y quien lograra apoderarse de los mismos
obtenía un poder absoluto, en la medida que consiguiera obligarlos a soñar
conforme a sus propios, arbitrarios y omnipotentes deseos.
Los integrantes de una sociedad en emergencia social crónica como la nuestra,
se sienten -la gran mayoría- como los productos soñados por los cristales:
desposeídos de su propia historia. Con la sensación de que su singularidad se
va extinguiendo irremediablemente: amenazada su identidad e intimados por
las presiones externas, sólo les cabe la ilusión de ser uno de los sobrevivientes
de la catástrofe (no por nada están a la orden del día los llamados Desórdenes
de pánico, los Trastornos por estrés y las Depresiones por agotamiento en
la práctica psiquiátrica). En el intento de no percibir un profundo sentimiento
de indefensión, buscan ahuyentar la locura a la que conduce la impotencia;
tratando de alejar del modo que sea posible, la confusión en la que se ven
inmersos; incrementando la tolerancia a la humillación hasta el límite de sus
posibilidades; evitando -en fin- no tentarse con la muerte, fantaseado final de
todo sufrimiento insoportable.
Es que, como dice uno de los personajes de la novela mencionada, pareciera
que el poder se mide por la capacidad de infligir daño”; y el daño -que
duda cabe- provoca en quien lo recibe, dolor y abatimiento.

La cultura
Humana, se entiende, da cuenta del desarrollo alcanzado por los hombres
para satisfacer sus necesidades; como también, del grado de implementación de
la regulación de la distribución y participación que una sociedad determinada
brinda a sus miembros. Esto significa que cultura es un patrimonio del
conjunto por el modo en que se produce, pero también en lo que respecta
a su apropiación y uso.
Precisamente, esa apropiación y uso son habitualmente objetos de una
manipulación “ilícita”; lo cual posibilita el surgimiento de la impunidad, de la
injusticia, de la desigualdad (me refiero a la desigualdad “forzada”, no a la que
deviene de las genuinas diferencias entre los seres humanos).
No hace falta decir -escribía, un tanto ingenuamente, Sigmund Freud en
1927- que la cultura que deja insatisfecho a un núcleo tan considerable
de sus partícipes y los incita a la rebelión, no puede durar mucho tiempo
ni tampoco lo merece”, para explicar luego que existen algunos modos de
evitarlo. Uno de ellos es que dicha cultura sea asimilada -por quienes están
excluidos de sus beneficios- como un valor propio. De modo tal que la exclusión,
la insatisfacción, la marginación, sean vivenciados como una resultante
y por ende, como una “contribución” a la sobrevivencia de la cultura misma.
Internalizado (metido adentro) dicho mandato, todo es posible y a la vez, ineludible.
La realidad se torna inmodificable; lo “ajeno” se hace “familiar”. Sólo
resta convencerse día a día de que cada uno “vive” lo que le toca “en suerte
vivir”, lo que “se merece”, sin otra alternativa. Es el destino.
Si los medios psicológicos de coerción no resultan eficaces queda otra vía
de persuasión: la coerción física.
En síntesis: una cultura puede ser usufructuada inapropiadamente a través
del control de las mentes y/o por el dominio de los cuerpos; es decir, vigilando
y/o castigando.

“QUE PENA ME DA SABER QUE AL FINAL
DE ESTE AMOR YA NO QUEDA NADA”
Lo dice Daniel Toro en una de sus más hermosas canciones. Y así suele
ocurrir: con los amores incumplidos, con las promesas desmentidas, con las
ilusiones perdidas, las fantasías irrealizadas. Realmente, da mucha pena y también
mucha bronca. Pero tal vez algo quede, tal vez no sea el final. Si quienes se
sienten “soñados” logran despertar. Si los excluidos se anima a “des-excluirse”.
Si el olvido se trueca en memoria (el olvido “inducido”, que nada tiene que ver
con el arte de olvidar al que se refería Borges). Si se recupera la compasión y la
solidaridad. Si se impide toda restricción al pleno ejercicio de la democracia.
Para poder ganar en cordura, en autoestima, en creatividad, en salud mental.
Muchos van quedando en el camino, otros siguen adelante. Muchos sienten
que les están robando el futuro, que les están vaciando el alma. En la cruel
incertidumbre de no poder planificar, de no tener satisfechas sus necesidades
básicas; sin expectativas de progreso, luchando entre la resignación y el deseo
de una vida digna, sin saber con qué cuentan, qué tienen ni lo que van a tener.
Entre tanto hay otros que parece que lo que ya han perdido o no van a tener
nunca es: vergüenza.

Miguel Angel de Boer

Nota: dedico este artículo a todos aquellos que como los Trabajadores de YPF o la Escuela de Arte han
brindado y siguen brindando tanto a nuestra Cultura Patagónica. Pese a todo.

Texto Publicado en Diario El Patagónico a comienzos de los 90´y posteriormente en el libro " Desarraigo y Depresión en Comodoro Rivadavia ( y otros textos)", en 3 Ediciones. La última en el año 2011. 


miércoles, 27 de julio de 2016

INVIERNO (poema - Miguel Angel de Boer)

      

            Mientras empujan a los niños al exilio
            y los locos mueren de hambre
            la "cordura" se alimenta de impunidad

            Imbéciles retrógados
            añoran la Ley del Talión

            La sangre no alcanza...

            Una cruz solitaria se yergue
            inconclusa

            contra el cielo gris.

            Miguel Angel de Boer
            Comodoro Rivadavia, Invierno del 91´  

viernes, 27 de mayo de 2016

AGRADECIMIENTO



Al cumplirse en este mes  40 años que ejerzo mi profesión, hago llegar mi más profundo y afectuoso agradecimiento a todos los que lo hicieron posible:

A mis padres Wietze Klaas de Boer y Anna Jacoba Venter y a mi hermana Stella Maris
A mí ex esposa Claudia de León (y a su familia, en especial a su madre “Beba” Vanoli) y a mis hijos Emiliano y Manuel
A mis compañeros de estudio, en particular a quien fuera mi primera esposa María Haydée Rabuñal, y a su familia toda
A mis compañeros de militancia
A mis hermanos espirituales
A mis maestros, profesores y  colegas
A mis terapeutas
A mis familiares y amigos
A mis vecinos
A todos mis pacientes
A la comunidad de Comodoro

Por todo lo que me  han brindado, sosteniéndome y alentándome aún en los momentos más difíciles,  y por lo que me brindan cada día nutriendo mi crecimiento personal  y profesional, es decir, mi existencia y mi vida.

¡De todo corazón!

Dr. Miguel Ángel de Boer

Comodoro Rivadavia, Mayo del 2016