domingo, 20 de marzo de 2016

A 40 AÑOS DEL GOLPE (I) Solicitada por nuestra libertad realizada en los hospitales de Córdoba en los 70 (*)










(*) Por esas cosas de la vida, aún conservo - entre tantas otras - esta copia de las firmas de los que pidieron por la nuestra libertad en aquel entonces: la del Dr. Giribaldi por un lado y la de la Flaqui y la mía por otro.  Quienes tengan paciencia e interés podrán encontrar(se) nombres ahora ya históricos. La solidaridad era una conducta habitual en aquel entonces!

viernes, 26 de febrero de 2016

Para Rocío (*)



Cesó tu vida con un soplo
Sin darnos tiempo a nada
Solo el dolor en un naufragio de pena
Al ver tu rostro tierno y transparente
(Ailén)
y el recuerdo de tu sonrisa
acariciando nuestras almas
(Rocío)

Aletea pequeña
Sigue esparciendo alegría
Y que tu amor fluya en nuestras vidas
Para que las lágrimas sean consuelo
(Rocío)
y permanezcas por siempre
en nuestros pechos
(Ailén)

Miguel Angel de Boer

Febrero 24, 2016

(*) Rocío Ailén Linco falleció el 22-02-16 a los 13 años de edad


viernes, 29 de enero de 2016

RESURRECCION ( sobremuriente) (*)




            El rostro se alzó,
            la claridad lo iluminó.
            Murmullos de amor
            atravesaron su corazón.
            No pudo entender,
            el diáfano brillo que su alma recorrió.

            Y así caminó,
            queriendo ceder
            las gemas más puras del ser.

            Su mente pensó.
            El cuerpo mismo recordó:
            historias de sal,
            ponzoñas de crueldad.
            Su sangre sangró,
            por vilezas sedientas de mal.

            Y se estremeció.
            Sintió que se ahogó,
            con náuseas producto de odiar.

            Su hueso crujió.
            La demencia lo atrapó.
            Bestias innombrables
            danzaron a su alrededor.
            Un feto asustado,
            abría su mano con desesperación.

            Y quiso morir,
            no desfallecer.
            (Acopio de memoria de la humanidad)

            El tiempo pasó.
            La orilla se arqueó.
            Un pecho piadoso
            por dentro advirtió.
            La leche inefable,
            al mar de la paz lo invitó.

            Entonces...murió..
            dejando de sí
            lo más puro de él

           
            ¡Ay! un ojo lloró,
            lágrimas sin consolación.
            La tierra se abrió,
            urgida de tanto dolor,
            buscando el cabello
            caricias de rocío le brindó.

            La vida siguió.
            Luto mutilado,
            humeando recuerdos se resistió.

            La carne clamó.
            El alba despuntó.
            La tumba invisible
            gesto su exhalación:
            astillas de esperanza
            en almas taciturnas sembró.

            Y así revivió,
            pudiendo saber,
            que su canto excelso nunca sucumbió.

            El rostro se alzó,
            la claridad lo iluminó.
            Murmullos de amor
            atravesaron su corazón.
            Y pudo entender,
            el diáfano brillo que su alma recorrió.


                                                                         
          Miguel Angel de Boer
            (*) Publicado en “Poemas y Canciones” , Ediciones Útimo Reino – Buenos Aires – 2003 .
                                                          



sábado, 14 de noviembre de 2015

Thánatos (*)


    En un texto que data del año 1920 y que lleva por título “Más allá del
  principio del placer”, Sigmund Freud postula la existencia de las por
  él denominadas “pulsiones de muerte”. Hipótesis debatida en el curso
  de la historia del psicoanálisis, dichas pulsiones (empuje) darían cuenta, según
  Freud, de la tendencia que tiene el ser humano hacia su propia destrucción.
    Por oposición a Eros (“pulsiones de vida”) y en una lucha permanente
  por imponerse, Thánatos (dios de la muerte en la mitología griega) actuaría
  poniendo en juego la agresión y la destructividad en la búsqueda del retorno
  (psíquico) a un estado previo, de la ausencia absoluta de conflictos, en pos de
  la calma definitiva, de la inorganicidad, en fin, de la muerte.

    La historia
    De la humanidad, claro está, pareciera darle la razón al obstinado vienés.
    Con motivo de una carta que le enviara Albert Einstein en 1932 respecto a
  su inquietud por el origen psicológico de las guerras, Freud reitera sus conceptos
  y cierto escepticismo respecto a la posibilidad de que en algún momento de
  su evolución, los seres humanos pudieran llegar a convivir sin la necesidad de
  destruirse entre si (paradójicamente lejos estaba Einstein de imaginar el uso
  mortífero y devastador que le daría a sus descubrimientos, cuando planteaba
  su preocupación respecto de la paz).

    El desarrollo
    El desarrollo psicológico del ser humano está determinado por una secuencia
  que signa su existencia: nace inerme ante los medios que lo rodean, queda
  expuesto a frustraciones constantes; éstas generan una vivencia de displacer que
  deviene en agresión y sólo a partir de sucesivas experiencias de placer y satisfacción
  (amor y ternura) puede incorporar la capacidad de tolerar el dolor psíquico,
  superar los sentimientos de rabia y odio, para poder así dar curso a su capacidad
  creativa, como modo de expandir su mente en un sentido constructivo.

    La sociedad
    Requiere de un ordenamiento para lograr su subsistencia. Y del “gobierno”
  de la intrincada trama en la que se expresa la relación entre sus miembros,
  depende la regulación de sus tan variados y contradictorios intereses.
    La puja social, económica, política, cultural, está ensamblada en las necesidades
  de los distintos sectores sociales y de cada ser humano en particular. En
  tanto dichos intereses buscan imponerse por sobre los ajenos, surgen entonces
  las desigualdades y la injusticia.
    El desmembramiento actual del mundo “conocido” (con sus reglas de juego,
  sus precisas ideologías, sus delimitadas fronteras) sume al individuo en una
  atmósfera de desamparo y temor, donde nada pareciera brindar la seguridad
  de lo certero.

    La agresión
    Las pulsiones destructivas de muerte encuentran en este “nuevo” mundo
  amenazante, un terreno fértil en donde manifestarse.
    En la vida cotidiana, en el ámbito de la familia, del trabajo, del estudio; a
  nivel personal, en la intimidad, en las relaciones públicas y privadas.
    Y de tanto en tanto, hacen su ostentación más visible en episodios que,
  por su magnitud, convocan a una toma de conciencia ineludible por parte
  del conjunto de la comunidad, de la sociedad. En dichas circunstancias, nos
  vemos remitidos a nosotros mismos; puesto que nos inducen a determinar
  con responsabilidad hasta qué punto nuestras actitudes, nuestros actos -y los
  de quienes rigen nuestro destino- están supeditadas o sometidas a Thánatos o
  por el contrario, posibilitan que Eros logre su primacía.

    Miguel Angel de Boer
    Abril, 1992

    (*) Incluido en el libro: Desarraigo y Depresión en Comodoro Rivadavia y otros textos .

domingo, 6 de septiembre de 2015

Mi testimonio en el libro "Genealogía del recuerdo (Hacer aparecer las siluetas)" de Angelina Uzín Olleros (*) (**)



Seguir trepando la vida

Miguel Angel de Boer


Psiquiatra. Autor del libro Poemas y canciones.


¿En qué circunstancias usted ha tenido relación con la desaparición forzada de personas?

Indirectamente por primera vez en el año con motivo de la desaparición de Martins y Centeno a fines del 71 y luego el matrimonio Verd, Pablo Mestre y Mirta Misetich por ser los primeros desaparecidos que tenían que ver con la militancia de aquel entonces. Posteriormente durante la dictadura militar de 1976 a raíz de su accionar, en relación a amigos y compañeros que fueron apresados y de los no se tenía noticias. Aunque en realidad hube de enterarme realmente de lo ocurrido, su desaparición forzada, a partir del Juicio a las Juntas, y más precisamente por la publicación del Diario del Juicio, donde por primera vez supe lo que realmente había ocurrido. Tal el aislamiento en que me encontraba en la ciudad en donde vivía (y vivo aún) debido al control ejercido por las fuerzas de seguridad sobre mi persona durante todo ese período.

¿Cuál ha sido su situación en la dictadura de 1976: preso político, detenido desaparecido, exiliado?

A partir de los primeros meses del golpe fui detectado (al no haber podido concretar mi intención de ir al exterior luego de obtener mi título de médico) en razón de que se promovió mi nombramiento en el hospital estatal al que asistía circunstancialmente, lo que motivó mi expulsión y la aplicación de la llamada Ley de Seguridad.  A partir de entonces padecí un verdadero insilio, en el sentido de estar exiliado en mi propio país, debiendo soportar persecuciones, interrogatorios, amenazas, con un severo control en mis actividades y relaciones personales. Todo lo cual fue atenuándose con el correr de los años. He narrado esta experiencia en el texto “Breve relato de mis vicisitudes como terapeuta durante la dictadura militar”, que presenté en el 1er Congreso de Salud Mental y DDHH organizado por Madres de Plaza de Mayo.

¿Cómo define usted a la víctima, en su caso, y a partir de qué momento fue una víctima del Terrorismo de Estado en Argentina?

Considero como tal a todo aquel sobre quien se ha ejercido un efecto destructivo (físico, moral, mental, afectivo, económico, etc.) desde un lugar de poder, fuere cual fuere, dada la posibilidad, valga el término, de hacerlo. En tal sentido lo fui desde el momento en que se produjo el golpe, tanto directa como indirectamente. Aunque ya había padecido la cárcel y la tortura con anterioridad, pues estos métodos se aplicaron con mucha anterioridad al golpe del 76 y fueron, en gran medida, un preludio del mismo.

¿Cuándo deja usted de ser o de sentirse una víctima?

Nunca. Lo que no es lo mismo que superar la victimización, es decir, la identidad en que la uno es sumido en una situación traumática padecida, o sea su superación. Precisamente uno de los objetivos del Terrorismo de Estado fue no solo la aniquilación de los que consideraba sus oponentes, sino la de victimizar a los sobrevivientes y a la sociedad toda, como modo de impedir a largo plazo su cuestionamiento y más aún su derrocamiento y por sobre todo, la prosecución de un modelo de sometimiento mas allá de su propia existencia o ejercicio del poder por sus propios medios.

¿Ha participado en los Juicios a las Juntas o en los Juicios que se reabrieron después de la anulación de los indultos?

Si bien me fue planteada tal posibilidad en caso de ser necesario no he participado en ningún juicio hasta el momento.

¿Qué momentos pos dictadura destaca como más relevantes con relación a la justicia: el Juicio a la Junta Militar y la creación de la CONADEP; la anulación de las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida, la anulación de los Indultos? ¿Por qué motivo ha elegido esa opción?

Todas fueron relevantes, tanto positiva como negativamente, aunque personalmente – y en mi práctica profesional también lo vivencié con pacientes afectados que atendía en ese momento– los Indultos fueron tremendamente impactantes por sus efectos traumáticos, así como su anulación tuvo efectos sumamente reparadores.

Una víctima ¿deja de ser víctima en algún momento o su destino será siempre marcado por ese momento de total indefensión?

Retomando lo que respondí en la pregunta 4, creo que nunca, pero sí la posibilidad de no quedar victimizado, dependiendo esto de la intensidad de lo vivido y de los recursos para tolerarlo y para su elaboración posterior, donde la Memoria, la Justicia y el castigo a los victimarios, esto es, la no impunidad por los actos cometidos, son factores de suma importancia para ello.

¿Cuál es la responsabilidad de la sociedad civil frente al reclamo de justicia por parte de los damnificados, los familiares y la restitución de hijos?

Varía según los distintos momentos o etapas y también los distintos sectores. Ha sido en parte víctima y en parte cómplice. Décadas de sometimiento y autoritarismo (ideológico, político, económico, religioso, cultural) posibilitaron las tremendas experiencias vividas. Pero sin lugar a dudas cuanto más profunda y amplia la toma de conciencia del conjunto, mayor posibilidad de que el reclamo logre concretarse satisfactoriamente.

¿Qué palabras destacaría usted con relación a su experiencia o a la de sus familiares en la historia reciente del país signada por la Dictadura en manos de genocidas?

               Con este poema de mi autoría:

RIMEMBERES

TIEMPO

Si te preguntan

cuanto te tuvieron
cuanto te torturaron
cuanto hace que te pasó  
                       
Es porque ignoran 

que allí donde se vive la muerte
                                              los días
                                                       las horas
                                                                los minutos
                                                                       los segundos
                                                                               son fugaces y eternos


ACLARACIÓN

Lo que ustedes tienen que entender
es que:
            como se portan mal
            les tenemos que hacer chas chas en la cola

Y…ahora hablá pibe…o te reviento…hijo de puta…!!!


 HIGIENICOS

I

Uno de ellos
agotado
dejó de pegarme
y se puso a lavar la vajilla
       (la puta que los parió,  aquí nunca limpia nadie)
Luego
acomodó las cosas
se secó las manos mirándome
con la mirada mirona
y continuó apaleándome
me / ti / cu / lo / sa / men / te

II

Me voy a dar una ducha dijo
          mientras se secaba la frente
          (tras haberlos torturado salvajemente)
porque si hay  algo que no soporto es este olor a judío de mierda que se  me impregnó en la piel

Regresó al rato
más fresco
y de muy buen humor


dios

En el preciso instante
de infligir
               el máximo dolor

un orgasmo


RESISTENCIA

Estaban convencidos de que resistía
porque me consideraban
            ideológica/política/moral/física
            y mentalmente
            fuerte
En tanto yo evocaba
            con mi cuerpo desolado
el ruido del mar
acariciando la arena y el pedregullo de mis playas

y una frescura luminosa penetró en mi pecho
encegueciendo de vida a la muerte


CUESTIÓN

El asunto es como lograr
seguir siendo
en medio del atroz desamparo del espanto


MONTAND

Cuando me los cruzo en la calle
me acuerdo de Ives Montand en La Confesión

Y siento pena
              por él

              por Montand


PARA COLMO

Uno cree que después de eso
al menos ya no habrán  mas dolores
tan dolorosos
en la vida


LA REVANCHA

No olvidarla
No olvidarlos
No olvidarnos

Seguir trepando la vida
Cabalgarla
Revolcarnos en ella

Hasta dejarla exhausta
De tanto vivirla


 (*) Editorial ARANDU. Goya, Corrientes. Argentina. 2015
(**) Presentado en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti (ex ESMA), Buenos Aires, el 27/08/15



lunes, 20 de julio de 2015

Amiga (*)



Fui a conquistarte
siendo un niño asustado
y me recibiste
      sin tenerme en cuenta

 Me hiciste crecer
      a los golpes
y porque no
      a las caricias

 Te conocí de a poco
y me conociste
      a los saltos
Conocerte fue conocerme
y me dejaste
      abandonado

Te amé con toda mi vida
Te odié con toda mi alma

Me diste tanto
y me quitaste
       todo

Yo fui vos
y vos fuiste
        yo
Y aún recuerdo tu luna
tus fríos
tu regazo

Me alentaste
      y perseguiste

Te canté
      y me cantaste

 Me hiciste hombre
      me empequeñeciste

Supe del horror
      y la esperanza

Y quise olvidarme de vos
olvidándome
de mi
      sin poder

Y en mis noches de duelo
que son también de regocijo
porque aún no muero
      (y he muerto tantas veces que ni yo lo creo)
mi corazón me dice que
      Córdoba amiga
            todavía
                  te quiero.

Miguel Angel de Boer

(*) Poema que escribí hace ya varias décadas.